Baviera, la región de las dudas.

21 de Septiembre de 2009

 

No se puede decir que el arranque del Bayern de Van Gaal en esta temporada haya sido brillante, ni por resultados ni por juego. La situación empieza a reconducirse desde el punto de vista estadístico pero el conjunto bávaro sigue levantando sospechas. Los resultados llegan, aunque lo hacen cuando los partidos languidecen, en los tramos finales de los mismos, señal inequívoca de problemas para encauzar la dinámica de los partidos desde el pitido inicial. Mi sensación es que la capa de maquillaje dada al final de los choques al marcador permite esconder defectos importantes en el gigante de Munich, que siguen estando ahí y que Lou deberá ir corrigiendo. De momento estaba en su mano salvar el match ball que suponían las tres  primeras jornadas del campeonato con dos empates y una derrota. Y parece que ha encontrado la bombona de oxígeno necesaria, pese a tener varios frentes abiertos dentro de su plantilla.

PROBLEMAS DEFENSIVOS EVIDENTES

Louis no olvida los desplantes y penaliza los errores individuales, es un sargento de hierro que crea ejércitos donde los sistemas suelen estar por encima de las individualidades. Y en este arranque de campeonato no parece que la estabilidad sea lo suficientemente clara como para poder desarrollar sus ideas. La situación Ribery tiende a encauzarse, aunque el francés-estandarte dentro de un  equipo plano en el juego posicional- todavía sigue siendo utilizado por Van Gaal como revulsivo.

 La profundidad de su plantilla-en relación calidad/cantidad- en el plano defensivo no es elevada, lo que unido a los errores individuales-en especial de sus laterales- le puede también pasar factura ante el peaje que hace pagar a sus jugadores por sus fallos. Pranjic no termina de entender su condición de lateral zurdo en un equipo expuesto-y por ello fue castigado con la sustitución ante el error cometido en el gol encajado ante el Núremberg la última jornada- y Lahm no muestra la contundencia necesaria cuando el conjunto se ve contragolpeado. Mirando al banquillo las alternativas para cerrar los flancos- el gran boquete que muestra el equipo bávaro desde el punto de vista defensivo- no son muy fiables, un Lell que en las últimas temporadas fue un coladero permanente y un Braafheid por formar al que se le puede atragantar el paso de un modesto Twente a un todo poderos Bayern, junto a un Gorlizt que de momento no parece tener opciones.

A los problemas en los pasillos exteriores debemos unirle la velocidad reducida de la pareja de centrales actuales, Van Buyten y el joven Badstuber, que dejan al equipo muniqués como muy vulnerable a las transiciones rivales. Pero los problemas no sólo aparecen en el plano defensivo. En este arranque de temporada el nuevo Bayern de Van Gaal muestra un aspecto aún más preocupante, sólo ha sido capaz de irse en ventaja al descanso en uno de los siete partidos oficiales-quitando los de Copa alemana- que ha disputado hasta ahora.

BAJO NIVEL EN ESTÁTICO, DEMOLEDOR CONTRAGOLPE

Esas son las dos caras de este equipo, bajísimo ritmo en el juego posicional ante rivales replegados y explosión de velocidad en la transición de ataque. Comenzó Lou utilizando un 4-4-2 con resultados funestos en las tres primeras jornadas que hacían pender la guillotina sobre su cabeza. La solución parecía evidente, reconducir la situación Ribery-que seguía su juego “me voy/me quedo”-   para sacar al equipo del atolladero, pero Van Gaal es hombre de principios y muere por ellos. Ante la situación comprometida, prefirió seguir relegando a Ribery a un papel menor dentro del equipo por sus movimientos y acometer un cambio de sistema. Pasó al 4-3-3 y a partir de ahí han llegado 4 victorias consecutivas en las cuales emerge una figura beneficiada por ese cambio de posicionamiento y que supone el aspecto más positivo del arranque de campeonato.

Thomas Müeller se ha convertido en el referente goleador, un chico de la cantera que se postula a la revelación del año por su capacidad para jugar detrás del punta y encontrar las zonas de remate que originan los movimientos del 9. Junto a él, Louis parece haber convencido al individualista Robben para jugar con los compañeros y que se presenta como la única solución de desequilibrio en un equipo tremendamente plano en posesión de balón.

El tridente de mediocampistas tiene poca clarividencia en la circulación de balón, Tymoushchuk es un pivote defensivo de mucho nivel pero no deja de ser solamente aseado en la construcción, Schweinsteiger no participa en la construcción y es un jugador difícil de encajar, destaca por su conducción y disparo lejano, además de por su calidad en los centros laterales, pero le cuesta crear y cada vez está más lejos de convertirse en aquella realidad que apuntaba en sus comienzos y la sensación en estos encuentros finales- Thomas Müeller- destaca por jugar muy cerca del área, encontrando espacios entre líneas y llegando a posiciones de remate pero tampoco tiene una gran capacidad para distribuir el juego con soltura.  Las otras alternativas son Sosa, quizás el más aseado de todos, y los interiores llegadores de mucho recorrido y presencia en ambos campos, agresivos en la recuperación y buen disparo- Altintop y Van Bommel-.

Ante esta situación aparecen los fantasmas del pasado, la creación del juego recae en los centrales, como en la época Magath donde el equipo ganó dos Bundesligas pero se alejó de los grandes en Europa. Van Buyten se emerge como el organizador desde la línea defensiva, es el que tiene que llevar el peso constructivo del equipo y se convierte en el jugador más clarividente en surtir de juego ofensivo al equipo. Los problemas aparecen cuando los rivales cierran la salida del equipo por el central belga, el equipo se atasca y la única solución es Robben. Eso lleva a que las dificultades para encauzar los partidos en las primeras partes sean patentes y que el equipo obtenga los resultados cuando toca arrebato en la última media hora de encuentro, generalmente con Ribery en el campo. En estas el equipo bávaro busca mucho juego interior, las diagonales hacia dentro  del francés y de Robben se suceden y el balón parado se convierte en la mejor alternativa para sacar resultados.

Bajo estos condicionantes brillar en Europa y ser alternativa para el título a la Champions parece a día de hoy una quimera. Debe Van Gaal crear un equipo fuerte en el aspecto defensivo, con una fortaleza que a día de hoy se atisba escasa, para que el demoledor contragolpe que ya vimos frente al Wolfsburgo convierta a este Bayern en un rival a tener en consideración. Ribery crecerá con el equipo en el transcurso del campeonato si Lou lo coloca como titular-algo evidente ante el amaine que se ha producido en esa tormenta- y será el jugador a agarrarse junto a un Robben-que de momento está siendo muy exigido en minutos, con el problema que eso conlleva desde el punto de vista físico-y la capacidad resolutiva de sus puntas.

Se presentan dos citas para calibrar si la mejoría en resultados se consolida o sólo fue un espejismo. El Hamburgo-líder de la Bundesliga en un gran arranque de campeonato- y una Juventus solvente en el arranque de la Serie A pero necesitada de puntos tras el empate contra el Burdeos en la primera jornada  de la Champions esperan a un Bayern que vive una semana crucial de cara a estabilizar la complicada situación que vivió en el arranque de campeonato.

Y poco después espera un Girondins valiente y que se postula a gran candidato en la Ligue 1 más competitiva de los últimos años  y como alternativa sería en la Champions como poco a hacerlo pasar mal tanto a Bayern como Juventus.

Hay que mirar a la Baviera para ver en este mes de competición si este Bayern será o no competitivo en la Champions, de momento las dudas nos asaltan.

INTER DE MILÁN: ¿SERIO CANDIDATO?

13 de Septiembre de 2009

 

Esta temporada podría ser que sí, el Inter está llamado a ser uno de los grandes aspirantes y nadie debería descartarlo como futuro campeón de la competición. Dominador tiránico de su competición doméstica, un Scudetto italiano en decadencia, las exigencias históricas de la entidad, la calidad y profundidad de su plantilla, además de la personalidad y la obsesión de su técnico por reinar en Europa colocan al Inter 2009-2010 como una alternativa muy seria a campeón de la Champions League. Y para calibrar las opciones reales del club lombardo la primera piedra de toque no puede ser más esclarecedora, un Barcelona que busca repetir la conquista alcanzada la temporada pasada en la ciudad eterna. Arranca la competición más exigente del mundo para clubs con un plato tan fuerte que nadie debería descartar como una futura final allá por Mayo en la noche madrileña.

ITALIA SE QUEDA PEQUEÑA

Tras el Moggigate se produjo un cambio importante en la Serie A. El Inter se convirtió en la referencia para el resto de equipos, una escuadra prácticamente invulnerable en un Scudetto en el que las victorias caen por si solas. “El funcionario”, así se conoce al actual Internazionale, un equipo que hace sus tareas sin brillantez pero con la eficacia que le otorga la solvencia de poder mirar al resto de aspirante muy por encima del hombro.

Es tal la superioridad del equipo de Mourinho en la competición doméstica que casi nadie osa a pensar que no volverán a repetir Scudetto por 4ª temporada consecutiva. Esto genera en todo el entorno interista una exigencia muy alta, deben confirmarse los pronósticos nacionales y extender la hegemonía al continente. O al menos estar en disposición de poder atacar de igual a igual con el resto de trasatlánticos europeos el cetro europeo.

Para ello las bases están bien asentadas, cuentan con un entrenador de máximo nivel en Europa, conocedor de las mieles de la victoria en todos los equipos por los que pasó dejando una impronta imborrable, unido a una plantilla de gran profundidad que basa su potencial fundamentalmente en el físico, con ciertas dosis de alta calidad.

COMPORTAMIENTO TÁCTICO

Nos interesa desde MC  Sport analizar cuáles con las armas técnico- tácticas con las que cuenta Mourinho en el viaje que les llevará por gran parte del viejo continente y cuya última estación tiene el  trono de Rey de Europa en la capital de España.

Mou es un entrenador que suele manejar dos sistemas básicos, afianzados tácticamente  a través de un método de entrenamiento en el que es uno de los grandes impulsores y casi pioneros en implantar en sus equipos, la “Periodización táctica”. Bajo este modelo de entrenamiento se entrena como se juega, la preparación se convierte en integral y se aúnan las diferentes facetas que tienen que ver con el desarrollo de los jugadores en un patrón único, no desarrollándose por separado.

A pesar de parecer este un método de entrenamiento que concluye con un modelo de juego muy rígido, la flexibilidad de Mourinho en sus planteamientos es muy amplia. Modifica el posicionamiento y las características de su equipo con mucha frecuencia en función de las demandas de cada uno de los encuentros o de las situaciones de los mismos.

El posicionamiento base del actual Inter suele ser el 4-3-1-2 o 4-4-2 con un rombo en mediocampo muy cerrado. 4 defensas en línea, generalmente adelantados, un stopper por delante de ellos, junto a dos interiores-con capacidad en este equipo para jugar como mediocentros-, un mediapunta y dos delanteros.  El segundo sistema trabajado por los equipos  de José Mourinho suele ser  el 4-3-3, bien como punto de partida en los partidos-cada vez menos habitual- o como variante ante situaciones en las cuales el equipo no está en ventaja en el marcador.

Para ello cuenta con jugadores como Quaresma, Mancini, Balotelli o   Marko Arnautovic como recursos para salir desde el banco o con  la reconversión del león indomable-Samu Eto´o- como jugador de banda.  Se utiliza un solo punta con dos estiles en banda, dando mayor profundidad al juego los Quaresma o Mancini o buscando la diagonal hacia dentro los Balotelli, Arnautovic o Eto´o.  Pero existen variantes adicionales, un 4-4-2 más clásico con doble pivote y jugadores de banda que tienden a jugar por dentro-Sneijder- Ballotelli- o incluso el 4-2-4 en situaciones de máxima exigencia para alcanzar la victoria en el partido.

EL ONCE TIPO

Es Mourinho un entrenador poco dado a las rotaciones, perfiere crear un ejército de jugadores en los cuales deposita su confianza y a los que utiliza prácticamente en todos los encuentros que disputa el equipo. Lo vimos en el Chelsea y lo vemos actualmente en el Inter. Su once tipo durante esta temporada parece que diferirá poco del siguiente:

Julio César; Maicon, Lucio, Samuel, Chivu; Stankovic; Zanetti, Motta; Sneijder; Eto´o,  Milito

mientras el “Cuchu” Cambiasso se recupera de su lesión para ocupar la posición de mediocentro defensivo y con las posibles variantes de cara al choque contra el Barcelona de Santon por Chivu en el lateral izquierdo o de Viera por Stankovic como mediocentro por motivos de lesión de ambos jugadores, aunque lo más probable es que ambos sean de la partida.

Respecto a la pasada temporada encontramos como sustancial la presencia de Eto´o en sustitución de Ibrahimovic, es la modificación respecto al once habitual más significativa. Ese cambio modifica ciertos parámetros del juego de este Inter que pierde capacidad en el juego directo para ganar exponencialmente en la presión adelantada.

CONCEPTOS DEFENSIVOS

Como buen equipo de Mou este Inter maneja como recurso importante la presión en campo contrario. La llegada de Samuel Eto´o potencia este aspecto en intensidad. Los dos delanteros presionan la salida de los centrales mientras que Sneijder se encarga de cerrar al mediocentro. La idea es obligar al rival a salir por bandas, donde el Inter bascula y cierra espacios o bien obligar al desplazamiento en largo. Romper esa presión otorga al contrario unos espacios para transitar hacia la portería de Julio César importantes porque la tendencia del Inter, si la presión no origina el robo, es al repliegue.

En repliegue el equipo trabaja defensivamente con 7 jugadores, liberando a Sneijder y los dos puntas del repliegue. La presencia de sólo tres jugadores en mediocampo no da para ocupar todo el ancho del campo por lo que los neroazurri tienden a la basculación sobre el lado de la pelota. Cambiar la orientación del juego es un arma básica para encontrar el camino a la portería interista y hacer, de esta forma, correr al trío de mediocampistas para llegar a las ayudas de los laterales.

Otro aspecto donde es vulnerable el Inter actual es cuando el rival ataca la espalda de Maicon, lateral derecho. Jugar al espacio en esa zona puede producir beneficios importantes puesto que el lateral brasileño suele ser el último en llegar al repliegue defensivo y busca más como arma defensiva la anticipación, no manteniendo la línea de manera correcta durante todo el partido.

ASPECTOS OFENSIVOS

Los interiores que juegan en mediocampo- Motta y Zanetti- no tienen un gran desborde en conducción por los pasillos laterales. Pueden ocuparlos, aunque su tendencia es a jugar por dentro. La amplitud del campo la otorgan las constantes subidas de Maicon o el posicionamiento muy abierto de los puntas, que en muchas ocasiones parten desde la banda con desmarques a la espalda de la defensa buscando potería.

El Inter, por tanto, basa más su juego en posesiones con mucho juego interior. En este aspecto la velocidad de circulación del balón no es alta y la tendencia es a la conducción, sobre todo a cargo de Zanetti y Sneijder. El equipo se ha mostrado atascado, muy atascado, en sus dos primeros partidos en casa al jugar con ese rombo tan cerrado en el que la circulación de la pelota no es excesivamente fluida.  Mourinho ha tenido que recurrir en los enfrentamientos contra Bari y Parma-dos recién ascendidos- a la modificación de su 4-3-2-1 de partida para cambiar el ritmo de partido, siendo Balotelli con su descaro el arma principal desde el banquillo para llevar a cabo este menester.

Los problemas no sólo se deben a la falta de fluidez en el juego, en el equipo lombardo no es habitual que haya muchos jugadores por delante de la pelota, más allá de los dos puntas. Tampoco abunda el juego al espacio, la mayoría de balones se juegan al pie, salvo por parte de Milito y Eto´o que si tienen capacidad para buscar desmarques en profundidad. Tampoco vemos en este Inter demasiadas opciones de remate cuando Maicon desborda por su banda derecha. El equipo parece preparado siempre para evitar la transición ofensiva del rival, lo cual repercute negativamente en la cantidad de opciones de remate.

Estos aspectos quizá no los veamos contra el Barcelona, es muy difícil tratar de igualar la posesión de balón que capitaliza el equipo blaugrana. Lo habitual o lo esperable de ver sería un Inter con mayor tendencia al contragolpe-para lo cual tiene dos maestros en la ruptura al espacio y conducción a portería como son Milito y Eto´o- y en el que haya alternancia entre la presión adelantada, posiblemente con Eto´o cerrando a Piqué, y el repliegue para tener metros que exploten los dos puntas buscando la espalda de la defensa blaugrana.

El United que espera al Barça

26 de Mayo de 2009

 

Es difícil pronosticar un argumento y un desenlace para la final de la Champions, pero a partir de las sensaciones y el análisis es posible vislumbrar a un United bajo el rol de favorito, ligero cierto es, pero favorito. Se enfrentan los dos equipos más llamativos de Europa, los mejores competidores del curso futbolístico en la que se puede considerar la madre de todas las batallas, bajo el mismo objetivo: Reinar en Europa frente al rival más poderoso que se podría tener. Eso hace que el mérito sea doble, mayor aún para el Barcelona por la losa que suponen sus bajas defensivas.

En el United, Ferguson tiene casi todas sus piezas disponibles- sólo Fletcher estará ausente-  para plantear diferentes alternativas o modificar sobre la marcha el planteamiento. Cuenta con un banquillo de mayor profundidad y de mayor calidad, además de haber conseguido que su equipo sea más adaptable a diferentes escenarios de partidos, más camaleónico y con un mayor número de registros que poder poner en liza. Este Manchester actual es un competidor voraz que busca marcar un hito histórico, un doble doblete Premier- Champions en dos años consecutivos  que sumar esta temporada a los títulos de Curling Cup, Mundialito de Clubs o Community Shield- la supercopa inglesa-. Un equipo para la historia bajo el liderazgo del ególatra portugués Cristiano Ronaldo que debería ser recordado por sus logros superlativos.

Por el contrario, Pep Guardiola se encuentra con un marrón importante, sólo podrá contar con 2 de sus 5 defensas habituales y tendrá que resolver un rompecabezas importante en el momento menos adecuado para ello. Henry e Iniesta llegan a la cita casi cogidos con alfileres, pero para los de Guardiola esta final no supone una presión insoportable. Las finales están para ganarlas, sin embargo las bajas liberan al Barça del favoritismo y de la ansiedad de convertir este partido en una obligación. Levantar la Champions sería el premio gordo a una grandiosa temporada, para enmarcar, un éxito extraordinario, pero la derrota no debe considerarse un fracaso.

IMPREVISIBILIDAD RED DEVIL

No centramos en el análisis del United, al Barça lo conocemos casi todos y ya lo analizamos de cara a las semifinales frente al Chelsea. Estamos, como decíamos antes, ante un Manchester United cuasi tiránico, devorador de títulos y caminando hacia la historia. Ferguson ha perfeccionado la maquinaria desde el 2007 hasta hoy, dotando al conjunto de una gran versatilidad, una gran cantidad de recursos y una grandiosa competitividad. Destronar al United es un logro mayúsculo por lo que representa ahora mismo este club, es el estandarte mundial, el Rafa Nadal del fútbol, un rival demoledor que te deja pocas opciones para la victoria.

Dos sistemas son los  que maneja Sir Alex, atrás quedaron los tiempos del 4-2-4(4-4-2 en defensa) a partir del cual se llevaba a cabo un alto caudal de juego ofensivo como única alternativa posible. Este posicionamiento no está en desuso, Ferguson lo utiliza como la base principal para desarrollar su juego en los partidos Premier, pero cuando llegan las citas importantes hay reconversión, cambio de posiciones de partida y manejo de otros registros. Se pasa al 4-3-3 con la variante 4-2-3-1, en función de la posición del triángulo de mediocampistas, con el vértice en el mediocentro o en el mediapunta. El equipo se blinda defensivamente, aumenta el recorrido de los jugadores de banda, hay un mayor repliegue, menos espacios para el rival y la velocidad en la transición de ataque se convierte en el arma principal.

 El equipo busca encajar menos a costa de sacar un mayor rendimiento a losgoles propios, bajan las cifras de anotaciones pero se mantienen equilibradas las estadísticas goles favor/ goles en contra. El United sigue siendo un equipo que mantiene un gran margen en ese aspecto concediendo mayor valor al gol propio.

Las bajas en el Barcelona abren un poco las posibilidades de Ferguson de cara a ubicar su tridente de ataque, lo que unido a la baja de Fletcher no permite vislumbrar un 11 claramente definido.9 jugadores parecen claros, para las otras dos posiciones existen 4 posibles variantes de las que saldrán los dos elegidos. Van der Sar en portería será el habitual referente en la salida del juego, lanzamiento profundo desde borde de área propia, mejor con el balón en el suelo y con la tendencia natural-si no está presionado- de volcar el juego al perfil zurdo para la prolongación de Cristiano Ronaldo o la diagonal a la espalda del lateral diestro del extremo zurdo. Desde allí Rooney es el principal destinatario, cae o parte desde ese perfil para buscar el desmarque que le ponga de cara a portería.

El cuarteto defensivo debería ser el formado por O´Shea en el perfil diestro-el menos fuerte de los  4 defensas-, con Ferdinand y Vidic como centrales, más Evra como lateral zurdo. Una línea defensiva rocosa, con gran capacidad para sacar el balón jugado, tanto en largo como en corto o en conducción-en especial Ferdinand que se incorpora muy bien con el balón a mediocampo para crear superioridad-. Los centrales dominan el juego aéreo, son dos rocas en el 1×1, mejor Vidic que un Ferdinand más volátil a la hora de mantener la concentración.  Junto a ellos destaca un Evra espectacular en lo físico, con ida y vuelta permanente, velocísimo e intenso en el uno contra uno. Ferdinand trabajará mucho las ayudas a un O´Shea que es el auténtico comodín de este equipo, el chico para todo.

Por delante Carrick indiscutible como el hombre timón en el centro del campo, con un buen recorrido táctico y superior en la distribución del balón. Ha cogido los galones que tenía Scholes en temporadas pasadas y sobre él recae la misión de dotar de ritmo al juego del equipo, juega bien en corto y en largo e incluso tiene capacidad para incorporarse desde segunda línea, aunque en este partido su rol será el de equilibrador con casi toda seguridad y no será normal verlo pisar área.

Las dudas aparecen en los compañeros de Carrick en la parcela central más la posible inclusión de Carlos Tévez en el 11-quizá la variante menos probable puesto que la presencia de inicio del”Apache” conduce a un United con dos puntas, casi seguro escalonados, y que cierra la posibilidad de ver a tres mediocentros ocupando todo el ancho del campo-. Scholes, Anderson y Gibbs se juegan dos puestos, con más opciones para los dos veteranos canteranos de la generación de los Spice Devils. Ofrecen jerarquía, mayor sobriedad y experiencia que un Anderson en ocasiones desordenado, demasiado acelerado y que no toma las mejores decisiones. Sigue el portugués buscando su crecimiento y mejora adaptándose desde la posición de mediapunta que tenía en Oporto a la de interior.

Arriba el tridente parece claro, el trabajo inconmensurable del coreao Park le permite tener muchísimas opciones de disputar esta final. Repliega como pocos extremos en el mundo, ayuda defensivamente incluso haciendo coberturas y trabajando por detrás de su lateral y además llega arriba, tiene 1×1 por velocidad y busca la diagonal a portería en la transición. Debería partir desde la derecha para ofrecer apoyo permanente a O´Shea en el aspecto defensivo. Junto a él aparecen Rooney y Cristiano Ronaldo. La lógica nos podría llevar a ver a Rooney trabajando desde la izquierda y a Ronaldo en la punta del ataque como finalizador de los contragolpes mancunianos. Pero la baja de Alves puede condicionar el posicionamiento con CR7 partiendo desde la izquierda y Rooney en punta. El Bad Boy inglés es el crack que vive bajo la alargada sombra de icono mediático portugués, trabaja en el repliegue si cabe más que Park, actúa casi como un doble lateral y además tiene físico para martillear en ataque. Su posición sería la de extremo zurdo con Alves en el 11 titular blaugrana, pero Ferguson puede optar por la solución que puso en liza contra el Oporto: Ronaldo partiendo desde la izquierda con Rooney en punta.

Si las cosas no vienen bien dadas, como ocurrió en los cuartos en Old Trafford donde los portistas se pusieron por delante, recoversión: Gibbs a banda izquierda- de ahí que su presencia en el 11 titular pueda ser una realidad- con Rooney y Ronaldo en punta para jugar 4-4-2.

ESCENARIO DE PARTIDO

Como decíamos antes, vislumbrar a priori el tipo de partido que veremos se antoja complicado, pero a tenor de precedentes, el análisis conduce a pensar en un Barcelona que trate de monopolizar la posesión de balón con un United replegado y contragolpeador. Líneas juntas alternando presión sobre la primera línea con un repliegue intensivo importante en el United para cerrar líneas cerca de su portería. A partir de ahí recuperación y transición como balas comandada por el tridente de ataque, Park- Rooney-Ronaldo. Tampoco es descartable que el Manchester busque por fases el ataque organizado, salida en largo de Van der Sar buscando el juego directo, o juego de posición pero sin tanta dinámica en el movimiento de los jugadores.

En posesión de balón deberíamos esperar un United algo encorsetado, de forma que los jugadores mantengan su posición para minimizar el peligro en la contra del Barcelona en caso de recuperación. Ronaldo tendrá libertad, si juega en banda buscará diagonal hacia dentro para abrir el carril a las incorporaciones de Evra. Si que parece claro que no veremos un United desatado en el que los laterales se incorporan a la vez y que tiene 4 opciones de remate en área, a no ser que el Barcelona  vuelque el partido a su favor.

Un aspecto donde el United gana por goleada es la estrategia, sobre todo en los córner. Un jugador, generalmente Rooney si no es el lanzador-con Gibbs como titular ese peso recaerá en el galés- , se posiciona en área pequeña para obstaculizar la salida del portero. A partir de ahí Ronaldo es la referencia principal con Vidic y Ferdinand como segundas opciones. En la línea de rechace espera Rooney-si no saca u obstaculiza al portero- o Scholes. Que nadie descarte la opción de saque a la frontal  del área grande que puso de moda Floro con Salazar y Oscar, hace pocas fechas que vimos utilizarla-si no recuerdo mal en el 5-2 frente a Tottenham-.

Este Manchester posiblemente busque blindar su portería para aprovechar su potencial en la transición de ataque más el balón parado, con Ronaldo como una amenaza latente ante cualquier falta frontal o un poco escorada a cualquier perfil. Su técnica de golpeo y potencia convierten cualquier falta a un radio menor a 30 metros en una opción importante de gol.

Mucha suerte al Barça, se enfrenta contra un monstruo que devora rivales y títulos.

 

Dzeko-Grafite, la pareja del año

24 de Mayo de 2009

 

Bundesliga abierta la que hemos vivido esta temporada 2008-2009, con muchas alternativas en la cabeza de la misma y múltiples candidatos al título. Comenzó el curso con un Hoffenheim arrasador, al ritmo que marcaban los goles de Ibisevic. Pero la lesión del bosnio dio al traste con todas las esperanzas de este modesto recién ascendido a la primera división alemana. A partir de ahí varios equipos se peleaban por marcar el ritmo dentro del pelotón de cabeza, cual etapa de alta montaña pirenaica del Tour de Francia. Siempre presente el Bayern Munich, su irregularidad y los problemas internos abrieron la disputa del título a otros aspirantes. Herta de Berlín, Leverkusen o Hamburgo formaban parte del grupo cabecero, pero, siempre haciendo la goma, iban y venían sin ser consistentes ni convertirse en candidatos serios.

Todo parecía indicar que, bajo esta situación, lo único que cabía esperar era cierta regularidad en el gigante de la Baviera para llevarse el título casi por inercia. Pero a los muniqueses  les apareció un rival serio, fuerte, equilibrado e inesperado hasta cierto punto, el Wolfsburgo de Magath. Faltaron a la cita Werder Bremen y Schalke 04, como habituales animadores de la Bundesliga, mientras que el Stuttgart llegó esta vez tarde y quizá le faltaron un par de jornadas, a pesar de haber animado el desenlace del campeonato y pospuesto su resolución hasta la última jornada merced a la goleada por 4-1 a los “Lobos” a falta de 3 jornadas para la conclusión del campeonato.

LA HORA DE LOS LOBOS

Los lobos verdes, bajo el patrocinio de la Volskwagen, alcanzan la primera Bundesliga de su historia demostrando que la inversión seria, meditada, sin excesos y que lleva al crecimiento sostenible del equipo mantenida por su dirección deportiva ha sido un éxito. Este título no es fruto de la casualidad, posiblemente llegue antes de lo esperado-quizá si no hubiera llegado nunca no hubiera sido descabellado-, pero es claro que muestra un trabajo coherente y que conducía a un crecimiento importante dentro del club.

La inversión en las últimas temporadas ha sido importante, la plantilla no está compuesta por retales o jugadores de saldo, pero siempre manteniendo un tope en la cifra pagada por los traspasos. En este sentido habría que establecer un paralelismo importante con las políticas que llevan a cabo en España equipos como Villarreal o Sevilla, donde el conocimiento del mercado permite a estos clubs firmar jugadores de calidad sin llevar a cabo excesos económicos.

Gran parte del mérito del tremendo éxito que ha alcanzado el Wolfsburgo hay que atribuírselo a su dirección deportiva, al conformar una plantilla algo corta pero de mucho nivel. Se ha conseguido la cuadratura del círculo, inversión rentable desde el punto de vista económico-muchos jugadores han multiplicado por 3, por 4 o por 5 su valor en el mercado desde su llegada hace dos temporadas-que conduce a éxitos deportivos. Junto a la confección de la plantilla, el otro gran aval de este equipo ha sido su técnico, Felix Magath, que se mantuvo siempre fiel a sus ideas para crear un conjunto de carácter muy ofensivo a la par que competitivo. 

Ahora llegan tiempos algo complicados en Wolfsburgo, siempre es más difícil mantenerse que llegar. Y más cuando el trampolín que ha supuesto la gran temporada del club empieza a cobrarse “victimas” que abandonan el barco. Magath firmará por el  Schalke 04 para la próxima temporada y Edin Dzeko ha declarado su intención de marcharse al ver la salida del entrenador, uno de sus posibles destinos podría ser el Chelsea-según las informaciones que vierte la prensa-, lo cual ya supone una valoración alta para aquel que no lo conozca.

GRAFITE-DZEKO, ARTILLERÍA PESADA

Han bailado a ritmo de record formando  la delantera más explosiva de las grandes ligas europeas, sólo el tridente el F.C. Barcelona supera sus registros goleadores. Dos matadores que han superado la cifra de 50 goles marcados y que sostienen al equipo haciendo la friolera del 75% de los goles anotados. Grafite y Dzeko, la pareja de oro en Europa, una dupla de tanques que han proporcionado al equipo más que definición. Entendimiento, compenetración, trabajo en equipo y para el equipo, en ellos no ha existido a lo largo de la temporada-y menos aún en el desenlace del campeonato- una lucha de egos, a pesar de disputarse el título de cappo canonieri de la Bundesliga. Han sumado fuerzas para el colectivo, sabían  que  el objetivo era grupal y no individual y que los éxitos colectivos conducían al éxito personal.  Esta pareja es la gran clave del sorprendente Wolfsburgo.

Cuando llegaron a Alemania nadie podía esperar este rendimiento, quizá Edin mostraba un futuro esperanzador, aunque su eclosión ha sido sorprendente para casi todos. Edin Dzeko llegaba del Teplice el mismo verano que Grafite, en el 2007, tras haber marcado 13 goles en 30 partidos. Quizá sean los 4 millones de euros mejor invertidos en la historia del Wolfsburgo, su caché se ha podido multiplicar por 4, por  5 o por 6-según quién sea el comprador-  tras las dos temporadas en el club. 192 cm de tanque rematador, maneja la definición con las dos piernas, juega de espaldas, cae a bandas, aunque con mayores dificultades que su pareja de ataque, es 1 referente en el juego directo y remata de cabeza como los ángeles. Su físico le otorga un aspecto torpón que se aleja de la realidad, a pesar de no ser un fino estilista, maneja bien la conducción de balón, es rápido por su gran zancada y ataca los espacios. Un artillero con el gol entre ceja y ceja, que además proporciona otros recursos al colectivo. Su explosión puede recordar a la de Didier Drogba, referencia en un equipo puntero de una liga menor, que marca registros poco habituales, y su destino puede ser convertirse en su relevo natural.

El caso de Grafite recuerda al de un conocido de nuestra liga. Grafite llegaba del Le Mans, tras haber jugado en Sao Paulo en Brasil. 28 años, con una cifra de traspaso que rondaba los 7 millones de Euros, para un jugador que no parecía mostrar gran capacidad resolutiva de cara a portería- 17 goles en 50 partidos en Francia eran su referencia-, su paralelismo es evidente al compararlo con Fréderic Kanouté. Su explosión al máximo nivel ha sido similar, se ha convertido en una “revelación” al llegar a la treintena. Pero Grafite es mucho más que gol, movilidad, potencia, conducción, juego de espaldas, caídas a bandas, adornan las características de un delantero que ha encontrado lo que le faltaba esta temporada, resolución de cara a portería para convertirse en uno de los mejores atacantes de Europa en 2009.

Este Wolfsburgo es más que la pareja Grafite- Dzeko, pero sin ella el destino no habría sido el mismo. Dos delanteros que mezclan como los ángeles, que colaboran y que han valido un título de Liga para el protegido de Volswagen. ¿Su futuro? Esperanzador, labrado en un presente devastador para las defensas rivales. Nunca 11 millones de euros dieron para tanto. Su valor en el mercado ahora puede superar los 40,  y encima trajeron la ensaladera a la entidad. ¿Se les puede pedir más? Su afición sólo puede implorarles que no se marchen y agradecerles los servicios prestados.

POSDATA:

A LO LARGO DE LA PRÓXIMA SEMANA APARECERÁ UN VIDEO SOBRE ESTA PAREJA PARA MOSTRARLA EN ACCIÓN.

Una UEFA muy abierta

19 de Mayo de 2009

Shakhtar y Werder, finalistas por méritos propios, aunque sorpresivos ambos, se disputaran  la supremacía en la  edición de la  Copa de la UEFA que se presentaba más dura de los últimos tiempos. Dos equipos partían como referentes en la lucha del “patito feo” europeo, Milán y Sevilla. Junto a ellos una pléyade de conjuntos  llamados a ser duros oponentes, Valencia, ASSE,  Manchester City, Hamburgo o CSKA Moscú no debían estar descartados para llegar a rondas avanzadas de la competición.  Sin embargo serán dos equipos que entraban en la competición a través de la Champions League los que vivirán las dos caras de una final en la bonita noche de Estambul.

Irregulares ambos dos a lo largo de la temporada en sus ligas domésticas, no dieron tampoco la talla en su paso por Champions, puesto que de ambos se esperaba más en sus diferentes grupos, su trayectoria en la UEFA les otorga con justicia la posibilidad de reinar en Europa. Tanto Shakhtar como Werder no tuvieron un camino plácido hasta Estambul, los ucranianos despacharon a Tottenham, CSKA Moscú, O. Marsella y Dinamo de Kiev para reafirmar lo que se lleva esperando algún tiempo de ellos, un camino brillante en Europa. Por su parte los alemanes dejaban en la cuneta a Milán, ASSE, Udinese y Hamburgo confirmando que los mimbres con los que contaba el técnico Schaff eran suficientes para no sólo pelear por cosas importantes en Alemania.

Ambos técnicos contarán con bajas, pero estas son más difíciles de resolver en el cuadro germano que no contará con Hugo Almeida,Mertesacker y sobre todo Diego-que cierra su periplo en Bremen sin poder disputar la final añorada en estos años-. Mientras, Lucescu no podrá contar con uno de sus mediocentros titulares, Hübschman, lo que abre la posibilidad a diferentes variantes, siendo la más lógica la presencia del polaco Lewandowski como titular.

SHAKHTAR DONESTK, LA PUJANZA SOVIETICA

Rinat Akhmetov tiene cercano su sueño, ver al equipo de la región minera de Donetsk  como campeón de Europa. Multimillonario ucraniano, presidente del Shakhtar, se hace con las riendas del club para seguir una política llevada a cabo por otros grandes emporios de la antigua unión soviética que han terminado consiguiendo objetivos de gran tamaño. Sigue así la estela de Abramovich, que consigue que el Chelsea se convierta en un trasatlántico europeo, o de los equipos rusos CSKA Moscú o Zenit de San Petersburgo que levantan la copa de la UEFA anterior y posteriormente al doble reinado del Sevilla F.C.  La inversión exponencial de dinero, sin embargo, no le llevó a las cotas esperadas, hasta el día de hoy.

Sólo le queda el último paso, tras haber derrocado de la hegemonía del país a su gran rival, el Dinamo de Kiev, pero el más difícil y cuando las circunstancias no parecían ser las mejores. El equipo ucraniano, tras varios intentos fallidos, tenía que desprenderse de 5 jugadores vitales que componían la columna vertebral para brillar en Europa, Tymoshcuk-campeón de la UEFA con el Zenit, futuro Bayern Munich-, Matuzalem-Zaragoza y Lazio-, Elano- Manchester City-, Brandao- O. Marsella- o Cyprian Marica- Stuttgart- a lo largo de las tres últimas temporadas. Sólo quedaban de aquel ilusionante Shakhtar del 2007 los referentes de Fernandinho, Jadson o el capitán Dario Srna. Un equipo que en aquel año parecía llamado a dar un salto cualitativo en la Champions League, pero que se quedó en un quiero y no puedo, y que ahora puede obtener su recompensa.

A través de un 4-2-3-1 muy marcado, Lucescu ha conseguido que su equipo se plante en esta final a base agresividad, encajando poco y  viviendo de la magia brasileña que tanto abunda en su ataque. El 11 inicial debe variar poco del formado por Pyatov en portería, línea de 4 defensiva de derecha a izquierda compuesta por Srna-Ischenko-Chigrynskiy-Rat, doble pivote formado por Gai y Lewankowski-con la variante Fernandinho como posibilidad-, línea de 3 mediapuntas que forman Ilsinho- Jadson- Fernandinho por detrás de la referencia en ataque de Luiz Adriano. Agresividad en la línea de defensa, laterales ofensivos, un doble pivote poco creativo y muy trabajador, con un punta que juega bien de espaldas, con movilidad y caída a bandas-aunque algo tosco en el apartado técnico- para que resuelva la calidad técnica de los mediapuntas brasileños, Ilsinho-un carrilero reconvertido a interior, que domina la conducción en diagonal a portería- y Fernandhino en bandas con tendencia a conducir hacia dentro para abrir el pasillo a los laterales con Jadson como referente creativo, el jugador con mayor capacidad organizativa del equipo y sobre el que recae la construcción del juego de ataque y el último pase.

En el banco aparecen como variantes claras el prometedor mediapunta brasileño Willian, recambio en cualquiera de las tres posiciones detrás del punta, o Galdkit, otro tanque para jugar con dos delanteros o ser el relevo natural de Luiz Adriano.

 Desde el punto de vista táctico, el técnico rumano Lucescu no ha buscado ninguna innovación, sino que más bien podríamos hablar de un Shakhtar incluso arcaico en los conceptos defensivos. Vive del repliegue, en muchas ocasiones muy intensivo, de la agresividad y de posicionar muchos jugadores por detrás del balón. No son los ucranianos un conjunto demasiado brillante desde el punto de vista táctico en defensa, la interpretación zonal defensiva es algo pobre y se fundamenta sobre todo en la cerrada marca individual de cada jugador al rival en su zona de influencia.  

Sufren cuando el rival tiene buen juego de posición y aprovecha los espacios que aparecen al arrastrar al contrario fuera de su zona, la basculación no es buena y ahí viven de la agresividad en las marcas, sin importarles lo más mínimo conceder  al rival faltas laterales. Sus laterales persiguen la marca hasta posiciones muy adelantadas, lo que deja unos pasillos importantes a su espalda, incluso sus centrales salen mucho de su zona o se abren en exceso buscando a su par. El rival tiene espacios pero la agresividad y la cercanía de las marcas parece indicar lo contrario, trabajan muy encima del contrario en lugar de tener la referencia en el balón.  Tampoco han sido históricamente un equipo muy poderoso en la estrategia defensiva, con un portero en Pyatov no demasiado solvente en el juego aéreo.

Desde el punto de vista ofensivo sufren en la salida del balón, sobre todo porque sus mediocentros no se muestran para comenzar el juego de ataque. Este aspecto lo solventan jugando directo, con dos centrales que desplazan bien en largo el esférico, o buscando la conducción de Dario Srna en banda derecha. Su doble pivote no marca diferencias en ataque por lo que se quedan a expensas de la genialidad de Jadson o las diagonales de Ilsinho y Fernandinho en conducción más la incorporación de Srna y Rat, ambos muy ofensivos.

La principal arma ofensiva ucraniana es su banda derecha donde Srna e Ilsinho son dos carrileros con gran capacidad de desborde y calidad en el centro. Arriba Luiz Adriano trabaja más para el bloque, con su juego de espaldas o caídas a bandas que siendo un delantero resolutivo de cara a puerta. Jadson y Fernandhino son los principales goleadores en un  equipo que no tiene excesiva pegada en su ataque, que vive de la agresividad defensiva y de la calidad técnica de sus brasileños, pero que no es brillante aunque si competitivo, duro y pegajoso.

WERDER BREMEN, LA OBSESIÓN OFENSIVA

Hablar del Werder Bremen es hablar de la obsesión atacante de su sempiterno técnico, Thomas Schaff. Un entrenador que vive para el juego de ataque, que asume riesgos, que quiere que su equipo intercambie golpes como cualquier púgil pegador haría. No le importa el cero en portería propia, su visión del juego es conseguir más goles que el rival, sin importarle lo más mínimo que los resultados de los partidos del equipo blaquiverde sean más próximos a los del fútbol sala que a los del fútbol 11.

Un estilo definido que no ha llevado al actual Werder a ninguna conquista importante pero que siempre ha convertido a este equipo en una alternativa de poder y sobre todo en un referente para el aficionado. Sentarse  a ver un partido de los de Bremen es sinónimo de diversión, de intercambio de golpes y de partido movido. Esto le ha restado competitividad y en ocasiones victorias importantes a un equipo capaz de ganar o perder con casi cualquiera y de obtener rachas espectaculares de victorias o de derrotas. Un aspecto negativo que ha pasado mucha factura al Werder reciente ha sido su bajón en los tramos finales de campeonato, lo que le descartaba de la lucha por los títulos en Alemania y en Europa.

Esta temporada todo ha sido irregularidad, las lesiones han marcado el triste camino en Bundesliga que tiene  a los de Bremen fuera de Europa la próxima campaña. Otra noticia negativa será la confirmación de la salida del estandarte del equipo, el brasileño Diego, que acerca posturas con la Juventus. No estará el 10 en esta final y eso hace decaer el favoritismo que podrían tener los de Schaff.

Esperamos ver un Werder que actúe de salida con un 4-4-2 en rombo, con Wise en portería-irregular como pocos-, con Fritz- Prödl-Naldo- Boenishc en defensa. En el rombo de mediocampo la ausencia de Diego abre muchas opciones, con Frings y Mesut Özil como titulares seguros, posiblemente acompañados por Baumann y  Tziolis-con opciones para Vranjes y Jensen por cualquiera de los dos mediocentros más defensivos-. Arriba la baja de Hugo Almeida clarifica el dúo de ataque, Pizarro y Rosenberg serán los encargados del gol.

La gran preocupación para Schaff es encontrar el sustituto ideal para Diego, no tanto por el nombre, que parece claro, sino en su rendimiento. Es el momento para que Özil coja el testigo antes de la marcha del brasileño y gane galones dentro del equipo. Este turco de ascendencia parece llamado a ser el mediapunta creativo que asuma la responsabilidad entre líneas del equipo de Bremen.

Desde el punto de vista táctico, Schaff nos mostrará su ideario habitual. Defensa adelantada que sufre a su espalda, principalmente por el costado zurdo donde son reincidentes los problemas desde hace  temporadas, presión en campo contrario para recuperar rápido y muchos efectivos en ataque. Con  el rombo interior en mediocampo busca este Werder conseguir superioridad en la zona central del campo, toque rápido y vertical, abriendo los costados para la presencia de los laterales, en especial Fritz, que podría formar junto a Frings una banda derecha de mucho potencial ofensivo. La baja de Almeida es importante, como referente en el juego directo y la prolongación, y sobre todo por sus caídas a la espalda de los laterales rivales que harían mucho daño a este Shakhtar,  que tiene un punto débil en esa zona.

Arriba dos delanteros que pueden mezclar bien, un Pizarro muy móvil, con disparo lejano y que puede asumir responsabilidades en la creación del juego viniendo a recibir entre líneas o cayendo a los costados, junto a un Markus Ronsenberg que vive más cerca de la línea rival, con muy buenos movimientos de desmarque, y definición, además de capacidad de caer a las bandas y jugar desde allí.

Si el Werder no se pone por delante veremos un caudal ofensivo importante, con mucha verticalidad en el juego ofensivo, sobre todo debido falta de la pausa que origina Diego. Si los alemanes vuelcan el marcador a favor  los veremos replegar y sacar a relucir su verticalidad al contragolpe con sus dos puntas abiertos a banda para permitir la conducción o circulación del balón por dentro.

Veremos una final posiblemente igualada, pero que por propuesta y disfrute en los últimos tiempos me gustaría que cayera de parte del Werder Bremen. Las ausencias abren el partido e igualan la teórica superioridad germana de cara a la final. Una final que nos dejará emociones y buenos momentos de fútbol en un marco incomparable, la enigmática Estambul.

La final soñada

7 de Mayo de 2009

 

Se cumplieron  los pronósticos y los deseos de los aficionados del deporte rey-excluidos,  claro  está, los del Arsenal y del Chelsea-. F.C. Barcelona y Manchester United se verán las caras el próximo 27 de Mayo en el Olímpico de Roma para dilucidar qué equipo se lleva el galardón de mejor equipo del mundo. El partido será catalogado como el del Siglo XXI, sin lugar a dudas el fútbol hizo justicia llevando a Roma a los conjuntos que más merecimientos han hecho a lo largo de todo el curso futbolístico para llegar allí. Aunque el último paso dado por cada uno de ellos haya sido dispar, diferente, con sensaciones contrarias, nadie puede dudar de que nos encontremos ante los equipos que más pusieron de su parte para alcanzar la madre de todas las batallas, la final de Champions League más apasionante que se puede recordar en esta década. Al menos hasta  que el balón empiece a rodar.

EL CAMINO HACIA EL PRAGMATISMO, LA DUALIDAD RED DEVIL.

Corría el año 2007, el United asombraba a medio mundo, mostraba registros espectaculares y desarrollaba un fútbol arrollador, de ataque, con un intercambio de posiciones y una dinámica que nadie lograba ni igualar en momentos puntuales. Para ellos eso era el pan nuestro de cada día, se habían convertido en un equipo de salón. La llegada a  Atenas-sede de la final de Champions esa temporada- parecía una consecuencia lógica del juego desarrollado por el equipo. Esa campaña los chicos  de Ferguson cerraban el ciclo hegemónico del Chelsea de Mourinho en la Premier pero se estrellaban ante el Milán del “Dios de la Lluvia”, Kaká, contra todo pronóstico. Conjuntamente, Cristiano Ronaldo sucumbía ante el astro brasileño en la lucha por los galardones individuales que se entregan a final del año.

Ese momento parece haber sido crucial para el devenir de las dos últimas temporadas en las que los de Fergi han alcanzado dos finales consecutivas de Champions y han peleado por conquistar la triple corona-más algún que otro título, como el Mundial de Clubs-. Ante la decepción, resolución para cambiar los aspectos menos positivos, Sir Alex comenzó a trazar las líneas para hacer de su equipo no sólo el que desarrollaba un fútbol más alegre y divertido del planeta en ese momento, sino para que también se convirtiera en una escuadra sólida, competitiva y que buscara la hegemonía del fútbol europeo. Poco a poco los Red Devils fueron mutando hacia la dualidad, jugar de salón no era el único deber, existían momentos en los cuales la competitividad se obtenía  a través de la rigidez del sistema y el trabajo defensivo.

El habitual 4-2-4 alegre y divertido donde el balón lo era todo fue dando paso a un aumento de la rigidez, el 4-4-2 como punto de partida y una mayor exigencia defensiva a los jugadores de banda eran las primeras premisas. A partir de ahí comienza Ferguson a utilizar variantes en momentos puntuales de ciertos partidos, CR7 pasa a la punta del ataque mientras que el “Bad Boy” Rooney se ubica en su banda para aumentar la efectividad del trabajo. La dinámica en el intercambio de posiciones disminuye, el equipo repliega más, junta más las líneas, se encorseta para estar bien posicionado cuando pierda el balón. Competir defendiendo mejor empieza a ser una premisa, no sólo vale ser los mejores atacando, el fútbol también consta de una fase defensiva donde el United comienza a desarrollar un gran avance hasta convertirse en uno de los mejores equipos en el aspecto defensivo del continente.

Todo esto se va desarrollando paulatinamente a lo largo de la temporada pasada, con el  exponente máximo en la Champions, sobre todo en la eliminatoria Roma- United. Si en 2007, los capitalinos se veían arrasados por un torbellino ofensivo de calibre máximo-recordemos el 7-1 en Old Trafford-, el rencuentro la siguiente temporada tiene otros matices. El Manchester sufre en Roma pero machaca al equipo de Spalletti a la contra, con un repliegue intensivo brutal, 10 jugadores por detrás de balón, y el contragolpe como bandera. Allí C. Ronaldo aparece para finiquitar la eliminatoria jugando como delantero centro. Todo sigue engrasándose para convertir al United en un equipo menos brillante pero más competitivo aún si cabe.

Esta temporada el paso aún es mayor, dejar portería a cero se convierte casi en una obligación y los Reds empiezan a ganar muchos partidos sin demasiada brillantez, el 1-0 se convierte en el marcador más habitual. Van der Sar consigue estar imbatido durante 10 jornadas, el equipo hace menos goles, Cristiano anda lejos de sus cifras la pasada temporada donde supera las 40 dianas. 4-1-4-1 como sistema en los partidos top, y un conjunto de gladiadores-de gran calidad con el balón- detrás del astro ególatra, C. Ronaldo, para que marque diferencias. Repliegue intensivo, menor distancia entre líneas y desaparición de la obsesión por el balón. Ver a jugadores como Rooney, Park, Carrick, Scholes, Tévez, Gibbs trabajando de esa manera es otro espectáculo.

Así comparecen en el Emirates para buscar la final de Roma y así la alcanzan. Machacan a ese grupo de niños-hombres que dirige Wenger partiendo de la base de minimizar los errores y aprovechar los del rival. El 0-2 en el marcador a los 10 minutos, gracias a dos “regalos” de los gunners, les permite reafirmarse en su propuesta. Cristiano Ronaldo pone la guinda con sus carreras y diagonales para martirizar la defensa rival desde la punta del ataque, aunque se le echa en falta un poco de humildad que le permita compartir su éxito personal con sus compañeros en la celebración de los goles. Rooney, su lugarteniente, el artífice en la sombra, un artista metido a picador ni aparece en la celebración del tercer gol cuando es el asistente.

Dos años ha estado Ferguson desarrollando a la bestia, esa que no sólo juega con balón como pocos, sino que también defiende, muerde, repliega, lucha y se empantana en los partidos. El perfeccionamiento sigue y parece haber sido muy positivo, dos finales consecutivas de Champions en el camino de la mutación así lo reflejan.

EL CRECIMIENTO BLAUGRANA

Se presentaba Pep a la alta sociedad del fútbol esta temporada, después de un periodo de formación enorme apoyado en su experiencia con el filial. Las credenciales parecían ser pocas, las exigencias muy altas después del desmoronamiento del mejor equipo del planeta en dos temporadas mediocres. Poco a poco, sin hacer mucho ruido, con tropiezos iníciales, empezaba a formar un conjunto que terminaba maravillando a propios y extraños y que machaba todo lo que se ponía por delante. A través de la propuesta más atractiva de Europa, el equipo crecía, mostraba números superlativos y avanzaba a ritmo de records. El triplete se empezaba a vislumbrar como una posibilidad real. Encima a través del mantenimiento de la filosofía de la entidad, a partir de los valores que demanda la afición culé, el balón como centro de todo y la plasticidad como obligación. ¿Qué más se podía pedir?.

Llegaba el momento de la verdad, el de la máxima exigencia, competir contra un equipo de máximo nivel, de los más regulares del último lustro, aquel que había hecho merecimientos más que suficientes para ser campeón de Europa. Y el Barcelona sufrió, sufrió mucho, tanto que pasó sobre la bocina y sin ser del todo merecedor de tan mayúsculo premio. El Chelsea demostró que la plasticidad no lo es todo en el fútbol, desmoronó a un equipo considerado como superior por muchos-cuando la igualdad era máxima aunque a través de polos opuestos-. Marcó las diferencias la fortuna, junto con el acierto. Los blues fueron víctimas de sus errores de definición, el Barcelona lo fue de su, todavía, falta de madurez. Aunque el destino fue generoso con la propuesta más atractiva, este Barça recuerda a aquel Manchester del 2007, aquel que también caminaba a ritmo de record pero que tropezó en el camino.

Lo mejor para los culés es que ellos no tropezaron, lo que les da momentos para disfrutar y seguir soñando. Pero mientras que el Barcelona se parece a aquel adolescente imberbe lleno de ilusión que cree en sus posibilidades, que confía en su talento, el United ya pasó por ahí dos años atrás y ahora comparecerá en Roma como un adulto que ya aprendió ciertas lecciones que le han permitido crecer y desarrollar una mayor competitividad.

COMO UN COMBATE PUGILÍSTICO

Será una final apasionante, el joven pujante, con muchas armas y algunas deficiencias-fruto de cierta inmadurez- se enfrentará al rocoso y talentoso campeón que ya recorrió el camino de su aspirante y que por eso sabe esconder mejor sus déficits y maneja más recursos. Mayor talento en el aspirante contra mayor experiencia en el defensor, la historia nos ha dado muestras de que todo es posible en este escenario. Igualdad máxima y muchas emociones, eso nos espera en la bellísima tarde-noche de Roma el próximo 27 de Mayo.

Ilusión frente a madurez. ¿Quién ganará?

Chelsea F.C. : La fuerza bruta

28 de Abril de 2009

Si comparamos la cantidad de recursos que poseen Barcelona y Chelsea resulta evidente que los blues salen perdedores. Pero la cosa se equipara al analizar el rendimiento que el equipo londinense es capaz de sacar a los conceptos que sabe manejar. Mientras que el Barcelona prefiere el orden que confiere la posesión del esférico, con un alto ritmo en la circulación del balón, el Chelsea se mueve como pez en el agua dentro de la anarquía, de los partidos abiertos, de ida y vuelta, donde la intensidad y la fortaleza física de sus jugadores les permite un despliegue físico que pocos rivales son capaces de aguantar. Si el Barcelona aboga por la plasticidad y el control, el Chelsea prefiere la fuerza bruta y el desorden. Ahí estará la clave, ¿qué tipo de partidos veremos? Aquel equipo que sepa llevar a su terreno el estilo del choque tendrá mucho ganado.

En un aspecto importante el Chelsea parte con ventaja en el enfrentamiento, el calendario. Están casi descartados para la Premier, la final de F.A. Cup espera a finales de Mayo, por lo que no supone ningún tipo de presión. Ahora mismo la mirada del equipo inglés sólo tiene un objetivo, ganar la Champions, una competición que se les resiste después de haber hecho méritos para haber alzado la Copa de campeón de Europa. El destino no ha querido repartir esa pizca de fortuna que a veces es necesaria para alcanzar los máximos objetivos en los momentos adecuados al Chelsea de Abramovich.

Son fuertes, tienen autoestima, ganas de revancha con la competición y con el Barcelona y en su banquillo se encuentra un hombre al que muchos catalogan de afortunado en los momentos cruciales, como Guus Hiddink. En caso de derrota, venderán cara esta. No regalarán nada y sacaran a la luz su gran capacidad agonística, además de unos recursos que está por ver si casan bien con el Barcelona. Su idea básica debe ser llegar vivos a Stamford Bridge, un campo sin la historia de otros, pero con unas estadísticas en los últimos tiempos que meten miedo en cualquier visitante. Ganar en el Bridge está al alcance de pocos, parece casi una quimera, sobre todo por el ritmo y la intensidad que tienen los partidos allí.

LOS HOMBRES DE GUUS

El holandés “Errante” se ha encontrado con un problema tras la durísima eliminatoria de cuartos de final contra el Liverpool, un problema de índole importante. Ashley Cole está sancionado para el partido del Nou Camp, lo que llena de dudas cual será la opción elegida para formar el cuarteto defensivo, más aún cuando la baja se produce en el lateral zurdo.

Cech estará en portería. A pesar de su bajada de rendimiento bajo palos, sobre todo mostrando dudas en las  salidas, su presencia es capital en este equipo  a través de su dominio del juego de pies y sus lanzamientos a Drogba. Los dos jugadores que parecen fijos en defensa son el capitán Terry y el esperanzador Branislav Ivanovic. El conocimiento del jugador por parte de Hiddink tras su paso por la liga rusa le ha catapultado a la titularidad. Junto a ellos podría apostarse por Bosingwa y Alex, con serias dudas en quien jugara en cada lateral, formando Terry y Alex como centrales. Aquí apostamos por Ivanovic por derecha y Bosingwa por izquierda, aunque puede haber perfectamente permuta entre ambos.

Por delante de la línea defensiva todo parece claro, el triángulo de mediocampo tiene visos de ser el formado por tres portentos físicos, Essien- Ballack-Lampard. Desde la llegada de Hiddink se ha producido una inversión del triángulo de mediocentros, de un pivote más dos interiores,  se pasa a doble pivote (Essien- Ballack) más un mediapunta( Lampard). Esto ocurre con marcador favorable, que no tiene porque ser a favor, mientras que cuando las habas se cuecen y se tuerce la situación Ballack se sitúa en línea a Franky Junior, formando Essien por detrás, en el archiconocido 4-3-3 de este equipo.

Malouda y Salomón Kalou parten desde bandas, aunque su juego no es el de extremos al uso, con la variante de Anelka por Kalou bien como extremo o como doble 9 con Didier Drogba cerrando el terceto de ataque como referencia, posiblemente el jugador franquicia de este Chelsea, con el permiso de Lampard.

EN EL CONTROL, LAS BASES OFENSIVAS ESTÁN MUY MARCADAS

Este Chelsea no brilla, no exhibe un gran juego de posición, no termina de encontrar profundidad en la posesión del balón. Abunda la circulación horizontal y los pases al pie, sin espacios se ahogan. Necesitan campo para respirar, metros para correr, sobre todo destacan cuando el ritmo es alto y el partido acaba en un ida y vuelta con poco control. Sus extremos, Kalou y Malouda necesitan campo, sin espacios y en terreno rival su desborde se produce a través del cambio de rimo porque no tienen un elevado número de recursos  para el desborde. Junto a ellos, Drogba muestra su zancada y su juego al espacio al contragolpe, sobre todo partiendo desde el lado opuesto al que se desarrolla la jugada.

En esas circunstancias, en posesión del esférico y con rival replegado, todo desequilibrio parte de la visión de Lampard con algún pase genial o de la conducción poderosa de Essien que sobrepasa líneas por su potencia. El juego acaba en embudo con la tendencia de los extremos a jugar por dentro o con un pase en profundidad buscando la diagonal a portería y al espacio de estos. 

Pero ahí entran en juego las armas fundamentales de este equipo, Drogba se erige en referencia absoluta, en el desatascador. Se le busca una y otra vez, desde Cech en la salida del juego, desde los centrales o desde los mediocentros. Para su prolongación Malouda y Kalou atacan la espalda de la defensa entrando entre central y lateral de cada lado y Lampard espera de cara a portería o busca la prolongación por el centro. Desde su posición de mediapunta aumenta su rendimiento goleador, pisa más el área y se convierte en una amenaza siempre latente. La autoestima es muy elevada en este juego y sólo es necesario que Drogba gane alguna para generar peligro.

Este Chelsea busca mucho el contacto físico para provocar faltas, donde tienen un gran potencial en los lanzadores. No sólo las faltas, cualquier córner o incluso saque de banda en las cercanías del área rival-con Ivanovic con lanzador de mucha potencia- supone una posibilidad de ocasión de gol. Juego directo a Drogba, más balón parado, mientras que el partido no se rompe, esos son los argumentos ofensivos principales.

El dominio de la estrategia es brutal. En lanzamientos directos tienen 4 opciones, Lampard la preferencial, más Ballack o Drogba como alternativas y el obús de Alex desde la media distancia. Para el balón parado lateral, las opciones son dos, a pierna cambiada de manera habitual. Lampard lanza todo, córners y faltas laterales desde la izquierda, y Malouda hace lo propio desde la derecha, buscando que la pelota se cierre. Para rematar un elenco de cabeceadores de todas las nacionalidades, Ballack generalmente ataca el primer parlo, Drogba el segundo, mientras que Ivanovic, Terry y Alex buscan zonas centrales. Especial atención a Terry bien como rematador principal o como pantalla para un compañero y también a los lanzamientos al segundo palo para buscar prolongación y no remate directo.

Las dificultades para llevar la iniciativa del juego junto al potencial del adversario invitan a pensar en un Chelsea defensivo, replegado y dando la iniciativa al Barcelona, tratando de intimidar a la contra y sobre todo a través del balón parado.

OPCIONES PARA EL RIVAL

El actual Chelsea no es un equipo tan rocoso defensivamente como el de  la época de Mourinho, encaja goles y no parece rehusar del todo al intercambio de golpes, aunque este escenario quizá sea el que veamos en el Bridge. Alternan la presión en campo rival con el repliegue en campo propio. En repliegue Lampard podría tapar al mediocentro del Barça, Touré, deshabilitando la salida del juego por el marfileño, desde su posición de mediapunta, aunque tampoco es descartable que en defensa se acueste un poco en banda izquierda para cerrar el triángulo ofensivo del Barça. Malouda y Kalou bajan hasta posiciones cercanas al área y es altamente probable que veamos a muchos jugadores del Chelsea por detrás del balón.

Sin embargo no suelen manejar una distancia de líneas correcta, o son muy amplias-cuando buscan presión-  o muy cortas cuando repliegan. Viven del físico para tapar un poco esa deficiencia. Presionan con líneas separadas pero corren muy rápido para colocarse detrás del balón y muy cerca del área. No les avergüenza meter 7 jugadores en área y a Essien ubicado como tercer central. Ese problema en el manejo de las líneas les puede causar problemas frente a la calidad en la circulación del balón del Barcelona. Ver a este Chelsea es tener la certeza de que el rival tendrá ocasiones.

 Una circunstancia que puede ser muy positiva para el Barcelona es dónde se sitúa la línea de retaguardia. Si hay espacios a su espalda, la velocidad de Eto´o  frente a Terry y Alex puede marcar mucho las diferencias. Esto invita en gran parte a pensar en un Chelsea que juega en fases del partido presionando arriba y con la defensa  adelantada llevando a cabo una táctica contraria, más basada en no permitir demasiados espacios a su espalda y cercano a Peter Cech.

Quizá veamos un Chelsea de dos caras en esta eliminatoria, poco osado en el Nou Camp, buscando destruir-con mucha falta táctica- y bajando el ritmo del partido, mientras que en el Bridge juegue en fases más desatado, en el escenario donde mejor y más cómodo se encuentra. Un escenario donde la intensidad, la anarquía y el físico predominan sobre el control y la calidad técnica. Mientras que el Barcelona suele manejar una única hoja de ruta, posesión y control del juego, el Chelsea tiene capacidad para mostrar esas dos caras, siendo más versátil aunque menos brillante.

F.C. Barcelona: Plasticidad y control

27 de Abril de 2009

En la vida como en el deporte el pasado sólo sirve para aprender de los aciertos y errores y para situar a cada cual en su actual presente, más o menos brillante y esperanzador en función de lo realizado con anterioridad. Sin embargo no resuelve el momento actual, aunque te haya dotado de las armas necesarias para acometer el aquí y ahora. A lo largo de la temporada el Barcelona de Pep Guardiola ha ido moldeándose, tomando forma para llegar al momento cumbre del campeonato en las condiciones más óptimas posibles. El camino recorrido puede ser histórico si se culmina con la brillantez y eficacia que hasta ahora han mostrado los blaugranas, pero lo hecho hasta ahora no deja de ser pasado. Para hacer historia hay que ser brillante siempre, más aún cuando la travesía se endurece.

No ha sido benévolo el calendario con el Barcelona, ha querido que la temporada se decida en las condiciones menos favorables para el equipo catalán. 20 días en los que definir el campeonato metido de lleno en una semifinal de Champions que se presume durísima, pasando por la etapa de alta montaña de la Liga. El calendario parece hecho por un enemigo de los blaugranas, con dos visitas previas a los partidos frente al Chelsea ante los dos mejores equipos del campeonato-excluido el Barcelona- en este momento. La apuesta es arriesgada, puede ser a todo o nada, en dos semanas de infarto y que darían aún mayor valor épico a una resolución favorable para los de Pep. Valencia y R. Madrid esperan al Barça con su temporada en juego mientras que los culés deben dividir esfuerzos para optar al doblete, a  la par que la resolución de la Copa del Rey espera no demasiado lejos en el sueño de la afición culé por el triplete.

LAS BASES DEL ÉXITO

Muchos hablan del poderío ofensivo del actual Barça, algo que salta a la vista por los números que muestra el equipo, pero quizá  no se valora en igual medida el potencial defensivo que está exhibiendo. El equipo encaja poco, mantiene con cierta asiduidad la portería a cero y no sólo juega a un intercambio de golpes en el que saldría favorecido casi siempre. Sabe Pep que los partidos de alta sociedad-como los que aparecen en el calendario actual- se ganan por detalles, que suelen ser cerrados y que la importancia de la portería a cero con la capacidad resolutiva del equipo es capital. 

Todo comienza con una presión brutal en el campo rival, el equipo aprieta al contrario muy arriba, a lo que ayuda el poderío físico y la intensidad de jugadores como Dani Alves-que juega mucho en anticipación-, Samuel Eto´o –el jugador que tira del equipo hacia la presión- o los africanos Keita y Touré-dos rocas en el apartado físico-. Iniesta o Henry también se involucran con intensidad, incluso Messi no está liberado del trabajo grupal de presión para conseguir la posesión del balón con rapidez. El excelente juego de posición, con un nivel de acierto en los pases de los mediocampistas muy alto, más la gran capacidad para salir con el esférico desde la defensa con el trío Alves-Márquez-Piqué permite minimizar las pérdidas y defender con posesión de balón cuando la situación de los partidos no es la más favorable para tomar riesgos ofensivos. Todo esto conduce a que el equipo blaugrana sume estadísticas de posesión enormes que no se traducen en un juego horizontal sin profundidad, sino en verticalidad. Y que ayudan a que el control de los partidos sea grande, incluso en muchos encuentros total.

Cuando esto no ocurre-lo hemos visto poco esta temporada- y el Barça no toma el mando del control del partido, nos ha mostrado que puede sufrir, como ocurrió en la primera parte de Gerland en los octavos de final de Champions contra el Lyon, quizá el partido de alto nivel en el cual el Barcelona peor lo pasó y en el que dio algunas muestras de debilidad. 

A todo esto, el equipo exhibió contra el Sevilla la pasada semana un buen manejo de las transiciones, tanto de ataque como de defensa. La defensiva podría ser uno de los pequeños lunares dentro del colectivo, pero se mostró engrasada frente al equipo andaluz que tuvo muchas dificultades para salir al contragolpe y se encontró en muchas ocasiones en inferioridad numérica ante el gran repliegue mostrado por los de Guardiola. La ofensiva quizá no sea la más veloz de Europa, pero el escalonamiento de los jugadores es muy bueno y permite al equipo llegar a portería rival tras recuperación con efectivos y múltiples opciones de que la calidad individual resuelva en el 1×1.

Lo más reconocible en este Barcelona es el control del juego en posesión. La movilidad es muy alta, lo que  genera muchas líneas de pase y situaciones de 1×1 donde la calidad en el desborde de los blaugranas es enorme. Pero lo que termina de marcar las diferencias es la versatilidad y la capacidad para llegar que tienen los interiores. El Barça actual tiene entre sus argumentos importantes la cantidad de jugadores que pisan área. Esto lleva a Xavi a aumentar sus cifras goleadoras y de asistencias con respecto a temporadas pasadas, pero Keita, aunque no esté brillando en este aspecto como el canterano, no desmerece lo más mínimo. El ex sevillista es un gran llegador, como ya demostrara en su periplo francés, pero todavía no termina de ser tan visible para sus compañeros. Ataca muy bien los espacios a la espalda de Samuel Eto´o y su llegada puede solucionar más de una situación adversa.

El último gran argumento visible de este equipo es el triángulo que forman en la banda derecha Alves-Xavi- Messi, tres jugadores que podrían ser los mejores en su puesto en todo el continente. La sociedad que han formado asusta a cualquiera por la cantidad de recursos que pueden utilizar, la visión de pase de Xavi más su capacidad para pisar área, la diagonal en conducción de Messi y su facilidad resolutiva de cara a puerta, y los desdoblamientos tanto por fuera como por dentro de Alves hacen de ese triángulo una bomba de relojería para cualquier rival. Para frenar este terceto Hiddink no contará con su lateral zurdo habitual en el partido de ida, Ashley Cole, por lo que tendrá que inventar una solución de emergencia que se antoja complicada de llevar a cabo con buen rendimiento.

ALGUNOS PUNTOS DÉBILES

A pesar de ser este Barcelona un equipo poco terrenal no todo es perfecto y como en todo existen algunas cuestiones mejorables. El primer lunar que tiene el equipo es la espalda de Daniel Alves. Es el brasileño un jugador atípico en todo, de físico menudo su resistencia es brutal lo que le confiere un poderío que su cuerpo parece esconder, marca diferencias como un trequartista partiendo en el dibujo inicial como lateral. Sin embargo sufre por su ímpetu y empuje, a pesar de que su capacidad física enmascara errores de índole táctica, para defender su espalda a la par que no cierra excesivamente bien en los centros laterales.

En Sevilla, Juande Ramos equilibraba su anarquía con la cobertura habitual del danés Poulsen, mientras que Guardiola busca tapar ese agujero a través de la basculación de su línea defensiva que, en posesión de balón, forma una línea de 3.

El otro aspecto menos positivo del Barcelona es el juego a balón parado que ha mejorado en el aspecto ofensivo, pero que muestra algunas dudas en el defensivo. Para ello Guardiola opta por una defensa zonal, donde la intensidad en algunas ocasiones no es la más adecuada. Frente al Chelsea-posiblemente el equipo más poderoso de Europa en el juego ofensivo a balón parado-se pondrá a prueba la solvencia culé en este aspecto.

El último aspecto a considerar es cómo resolverá Pep la papeleta de enfrentarse al juego directo del Chelsea con Didier Drogba, en un momento de forma excelso y que marcó las diferencias frente al Liverpool en la eliminatoria anterior de la competición.  Esa parece ser la gran amenaza blue en esta apasionante confrontación.

F.C. Barcelona- Chelsea: La antesala al Olimpo

24 de Abril de 2009

 

 

 

 

 

 

Gran parte de los analistas sitúan al equipo londinense en la segunda línea de la carrera por la conquista de Roma, esa es la situación real. Pero las sensaciones muestran que se encuentran casi a la par de los dos equipos que ocupan la primera línea de la parrilla: F.C. Barcelona y Manchester United. La llegada del holandés errante, Guus Hiddink, al banquillo de Stamford Bridge ha reactivado a un equipo que entraba en el tercio final del campeonato alicaído, falto de motivación y con bajas importantes que no permitían visualizar un horizonte esperanzador en estos momentos. Ahora la situación es diferente, agazapados detrás de la atalaya esperan su momento para concretar las opciones que tienen de convertir esta temporada en histórica para el club. Aquella en la que, por fin, Roman Abramovich consiga ver a su gran capitán, John Terry, levantar la orejona.

Vienen remando desde posiciones retrasadas, casi descartados para la Premier después del pinchazo en el Bridge frente al Everton, han convertido su final de temporada en una lucha por las competiciones coperas. En estas han dejado su mejor cara, han mostrado su espíritu competitivo y han demostrado que ante sus iguales, los equipos que pelean por ser campeones, son capaces de sacar lo mejor de sí. Apearon a Arsenal en las semifinales de F.A. Cup y al Liverpool en los cuartos de la Champions, confirmando que están en el pódium del top five de equipos europeos que completan sus dos máximos rivales para conquistar Europa- Barcelona y Manchester United-. Y no parece que se encuentren tan lejos de estos.

Este Chelsea es un conjunto de guerreros con un objetivo marcado a fuego en su fuero interno, conquistar una Champions League que se les resiste desde la llegada de Abramovich y el paso de Mourinho por el barrio más chip de Londres. Estos sentaron las bases de la “obsesión”, convertir a este nuevo rico en el club más importante del continente. El proyecto parece que se agota, las fuerzas empiezan a escasear, ya se marchó Mourinho y la situación económica del mecenas ruso cierra el grifo en las inversiones.  Pero la llegada de Hiddink ha reabierto la puerta a la esperanza, rescatando los principales valores de este equipo y dotando de alguna arma adicional al grupo para pelear nuevamente por ese imposible que parece ser que la sala de trofeos del Bridge se complete con la Copa de Europa.

Frente a ellos un F.C. Barcelona renacido tras la caída que comenzó  la noche de París que llevaba la segunda Champions a la vitrina de la entidad. Caminando hacia la mítica, en la pelea por una triple corona histórica, a través de un estilo virtuoso que no para de recibir elogios y que conduce a la posibilidad de batir múltiples records, ya no sólo del club, también  de la historia de las competiciones.  Un Barcelona, este, que llama a la historia, que demanda un hueco en el Olimpo de los grandes equipos, que está disfrutando del camino-y haciendo disfrutar a todos-  y que tiene en sus manos no quedarse sólo en eso, no ser  sólo la mejor tentativa vista en los últimos años a equipo de ensueño, sino todo lo contrario. Le toca demostrar en este último tramo que disfrutar del camino es la mejor forma de alcanzar las metas.

Será esta eliminatoria la versión 3.0 de una confrontación que ocupará un espacio  preferencial en los DVD’s sobre la Champions League en el futuro, en la franja que llena la primera década del Siglo 21, sólo por detrás del habitual Chelsea-Liverpool que ha dado lugar a 5 batallas épicas.  En las dos primeras hubo tablas y los protagonistas fueron otros, Mourinho y Rijkaard. Esta primera aventura en  la máxima competición de Pep Guardiola y su enfrentamiento frente al exitoso con los modestos Hiddink no desmerecerá a las dos anteriores citas. Prepárense para ver una eliminatoria que levantará a todos de sus asientos, prepárense para disfrutar de un espectáculo que estará colmado de emociones y sensaciones y que no dejará a nadie indiferente, una eliminatoria a 180 minutos que se disfrutará a lo largo de toda una semana.

Desde aquí, un servidor y MC Sport, os llevaremos-dentro de los conocimientos que podamos tener-el mejor análisis que podamos hacer de ambos equipos. Para que disfruten como nosotros de un choque de trenes  que colmará los sentidos. Sean todos bienvenidos a uno de los mayores espectáculos que se pueden ver a día de hoy en todo el mundo. Que lo disfruten. 

¡Hola, mundo!

7 de Abril de 2009

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