

Gran parte de los analistas sitúan al equipo londinense en la segunda línea de la carrera por la conquista de Roma, esa es la situación real. Pero las sensaciones muestran que se encuentran casi a la par de los dos equip
os que ocupan la primera línea de la parrilla: F.C. Barcelona y Manchester United. La llegada del holandés errante, Guus Hiddink, al banquillo de Stamford Bridge ha reactivado a un equipo que entraba en el tercio final del campeonato alicaído, falto de motivación y con bajas importantes que no permitían visualizar un horizonte esperanzador en estos momentos. Ahora la situación es diferente, agazapados detrás de la atalaya esperan su momento para concretar las opciones que tienen de convertir esta temporada en histórica para el club. Aquella en la que, por fin, Roman Abramovich consiga ver a su gran capitán, John Terry, levantar la orejona.
Vienen remando desde posiciones retrasadas, casi descartados para la Premier después del pinchazo en el Bridge frente al Everton, han convertido su final de temporada en una lucha por las competiciones coperas. En estas han dejado su mejor cara, han mostrado su espíritu competitivo y han demostrado que ante sus iguales, los equipos que pelean por ser campeones, son capaces de sacar lo mejor de sí. Apearon a Arsenal en las semifinales de F.A. Cup y al Liverpool en los cuartos de la Champions, confirmando que están en el pódium del top five de equipos europeos que completan sus dos máximos rivales para conquistar Europa- Barcelona y Manchester United-. Y no parece que se encuentren tan lejos de estos.
Este Chelsea es un conjunto de guerreros con un objetivo marcado a fuego en su fuero interno, conquistar una Champions League que se les resis
te desde la llegada de Abramovich y el paso de Mourinho por el barrio más chip de Londres. Estos sentaron las bases de la “obsesión”, convertir a este nuevo rico en el club más importante del continente. El proyecto parece que se agota, las fuerzas empiezan a escasear, ya se marchó Mourinho y la situación económica del mecenas ruso cierra el grifo en las inversiones. Pero la llegada de Hiddink ha reabierto la puerta a la esperanza, rescatando los principales valores de este equipo y dotando de alguna arma adicional al grupo para pelear nuevamente por ese imposible que parece ser que la sala de trofeos del Bridge se complete con la Copa de Europa.
Frente a ellos un F.C. Barcelona renacido tras la caída que comenzó la noche de París que llevaba la segunda Champions a la vitrina de la
entidad. Caminando hacia la mítica, en la pelea por una triple corona histórica, a través de un estilo virtuoso que no para de recibir elogios y que conduce a la posibilidad de batir múltiples records, ya no sólo del club, también de la historia de las competiciones. Un Barcelona, este, que llama a la historia, que demanda un hueco en el Olimpo de los grandes equipos, que está disfrutando del camino-y haciendo disfrutar a todos- y que tiene en sus manos no quedarse sólo en eso, no ser sólo la mejor tentativa vista en los últimos años a equipo de ensueño, sino todo lo contrario. Le toca demostrar en este último tramo que disfrutar del camino es la mejor forma de alcanzar las metas.
Será esta eliminatoria la versión 3.0 de una confrontación que ocupará un espacio preferencial en los DVD’s sobre la Champions League en el futuro, en la franja que llena la primera década del Siglo 21, sólo por detrás del habitual Chelsea-Liverpool que ha dado lugar a 5 batallas épicas. En las dos primeras hubo tablas y los protagonistas fueron otros, Mourinho y Rijkaard. Esta primera aventura en la máxima competición de Pep Guardiola y su enfrentamiento frente al exitoso con los modestos Hiddink no desmerecerá a las dos anteriores citas. Prepárense para ver una eliminatoria que levantará a todos de sus asientos, prepárense para disfrutar de un espectáculo que estará colmado de emociones y sensaciones y que no dejará a nadie indiferente, una eliminatoria a 180 minutos que se disfrutará a lo largo de toda una semana.
Desde aquí, un servidor y MC Sport, os llevaremos-dentro de los conocimientos que podamos tener-el mejor análisis que podamos hacer de ambos equipos. Para que disfruten como nosotros de un choque de trenes que colmará los sentidos. Sean todos bienvenidos a uno de los mayores espectáculos que se pueden ver a día de hoy en todo el mundo. Que lo disfruten.