Esta temporada podría ser que sí, el Inter está llamado a ser uno de los grandes aspirantes y nadie debería descartarlo como futuro campeón de la competición. Dominador tiránico de su competición doméstica, un Scudetto italiano en decadencia, las exigencias históricas de la entidad, la calidad y profundidad de su plantilla, además de la personalidad y la obsesión de su técnico por reinar en Europa colocan al Inter 2009-2010 como una alternativa muy seria a campeón de la Champions League. Y para calibrar las opciones reales del club lombardo la primera piedra de toque no puede ser más esclarecedora, un Barcelona que busca repetir la conquista alcanzada la temporada pasada en la ciudad eterna. Arranca la competición más exigente del mundo para clubs con un plato tan fuerte que nadie debería descartar como una futura final allá por Mayo en la noche madrileña.
ITALIA SE QUEDA PEQUEÑA
Tras el Moggigate se produjo un cambio importante en la Serie A. El Inter se convirtió en la referencia para el resto de equipos, una escuadra prácticamente invulnerable en un Scudetto en el que las victorias caen por si solas. “El funcionario”, así se conoce al actual Internazionale, un equipo que hace sus tareas sin brillantez pero con la eficacia que le otorga la solvencia de poder mirar al resto de aspirante muy por encima del hombro.
Es tal la superioridad del equipo de Mourinho en la competición doméstica que casi nadie osa a pensar que no volverán a repetir Scudetto por 4ª temporada consecutiva. Esto genera en todo el entorno interista una exigencia muy alta, deben confirmarse los pronósticos nacionales y extender la hegemonía al continente. O al menos estar en disposición de poder atacar de igual a igual con el resto de trasatlánticos europeos el cetro europeo.
Para ello las bases están bien asentadas, cuentan con un entrenador de máximo nivel en Europa, conocedor de las mieles de la victoria en todos los equipos por los que pasó dejando una impronta imborrable, unido a una plantilla de gran profundidad que basa su potencial fundamentalmente en el físico, con ciertas dosis de alta calidad.
COMPORTAMIENTO TÁCTICO
Nos interesa desde MC Sport analizar cuál
es con las armas técnico- tácticas con las que cuenta Mourinho en el viaje que les llevará por gran parte del viejo continente y cuya última estación tiene el trono de Rey de Europa en la capital de España.
Mou es un entrenador que suele manejar dos sistemas básicos, afianzados tácticamente a través de un método de entrenamiento en el que es uno de los grandes impulsores y casi pioneros en implantar en sus equipos, la “Periodización táctica”. Bajo este modelo de entrenamiento se entrena como se juega, la preparación se convierte en integral y se aúnan las diferentes facetas que tienen que ver con el desarrollo de los jugadores en un patrón único, no desarrollándose por separado.
A pesar de parecer este un método de entrenamiento que concluye con un modelo de juego muy rígido, la flexibilidad de Mourinho en sus planteamientos es muy amplia. Modifica el posicionamiento y las características de su equipo con mucha frecuencia en función de las demandas de cada uno de los encuentros o de las situaciones de los mismos.
El posicionamiento base del actual Inter suele ser el 4-3-1-2 o 4-4-2 con un rombo en mediocampo muy cerrado. 4 defensas en línea, generalmente adelantados, un stopper por delante de ellos, junto a dos interiores-con capacidad en este equipo para jugar como mediocentros-, un mediapunta y dos delanteros. El segundo sistema trabajado por los equipos de José Mourinho suele ser el 4-3-3, bien como punto de partida en los partidos-cada vez menos habitual- o como variante ante situaciones en las cuales el equipo no está en ventaja en el marcador.
Para ello cuenta con jugadores como Quaresma, Mancini, Balotelli o Marko Arnautovic como recursos para salir desde el banco o con la reconversión del león indomable-Samu Eto´o- como jugador de banda. Se utiliza un solo punta con dos estiles en banda, dando mayor profundidad al juego los Quaresma o Mancini o buscando la diagonal hacia dentro los Balotelli, Arnautovic o Eto´o. Pero existen variantes adicionales, un 4-4-2 más clásico con doble pivote y jugadores de banda que tienden a jugar por dentro-Sneijder- Ballotelli- o incluso el 4-2-4 en situaciones de máxima exigencia para alcanzar la victoria en el partido.
EL ONCE TIPO
Es Mourinho un entrenador poco dado a las rotaciones, perfiere crear un ejército de jugadores en los cuales deposita su confianza y a los que utiliza prácticamente en todos los encuentros que disputa el equipo. Lo vimos en el Chelsea y lo vemos actualmente en el Inter. Su once tipo durante esta temporada parece que diferirá poco del siguiente:
Julio César; Maicon, Lucio, Samuel, Chivu; Stankovic; Zanetti, Motta; Sneijder; Eto´o, Milito
mientras el “Cuchu” Cambiasso se recupera de su lesión para ocupar la posición de mediocentro defensivo y con las posibles variantes de cara al choque contra el Barcelona de Santon por Chivu en el lateral izquierdo o de Viera por Stankovic como mediocentro por motivos de lesión de ambos jugadores, aunque lo más probable es que ambos sean de la partida.
Respecto a la pasada temporada encontramos como sustancial la presencia de Eto´o en sustitución de Ibrahimovic, es la modificación respecto al once habitual más significativa. Ese cambio modifica ciertos parámetros del juego de este Inter que pierde capacidad en el juego directo para ganar exponencialmente en la presión adelantada.
CONCEPTOS DEFENSIVOS
Como buen equipo de Mou este Inter maneja como recurso importante la presión en campo contrario. La llegada de Samuel Eto´o potencia este aspecto en intensidad. Los dos delanteros
presionan la salida de los centrales mientras que Sneijder se encarga de cerrar al mediocentro. La idea es obligar al rival a salir por bandas, donde el Inter bascula y cierra espacios o bien obligar al desplazamiento en largo. Romper esa presión otorga al contrario unos espacios para transitar hacia la portería de Julio César importantes porque la tendencia del Inter, si la presión no origina el robo, es al repliegue.
En repliegue el equipo trabaja defensivamente con 7 jugadores, liberando a Sneijder y los dos puntas del repliegue. La presencia de sólo tres jugadores en mediocampo no da para ocupar todo el ancho del campo por lo que los neroazurri tienden a la basculación sobre el lado de la pelota. Cambiar la orientación del juego es un arma básica para encontrar el camino a la portería interista y hacer, de esta forma, correr al trío de mediocampistas para llegar a las ayudas de los laterales.
Otro aspecto donde es vulnerable el Inter actual es cuando el rival ataca la espalda de Maicon, lateral derecho. Jugar al espacio en esa zona puede producir beneficios importantes puesto que el lateral brasileño suele ser el último en llegar al repliegue defensivo y busca más como arma defensiva la anticipación, no manteniendo la línea de manera correcta durante todo el partido.
ASPECTOS OFENSIVOS
Los interiores que juegan en mediocampo- Motta y Zanetti- no tienen un gran desborde en conducción por los pasillos laterales. Pueden ocuparlos, aunque su tendencia es a jugar por dentro. La amplitud del campo la otorgan las constantes subidas de Maicon o el posicionamiento muy abierto de los puntas, que en muchas ocasiones parten desde la banda con desmarques a la espalda de la defensa buscando potería.
El Inter, por tanto, basa más su juego en posesiones con mucho juego interior. En este aspecto la velocidad de circulación del balón no es alta y la tendencia es a la conducción, s
obre todo a cargo de Zanetti y Sneijder. El equipo se ha mostrado atascado, muy atascado, en sus dos primeros partidos en casa al jugar con ese rombo tan cerrado en el que la circulación de la pelota no es excesivamente fluida. Mourinho ha tenido que recurrir en los enfrentamientos contra Bari y Parma-dos recién ascendidos- a la modificación de su 4-3-2-1 de partida para cambiar el ritmo de partido, siendo Balotelli con su descaro el arma principal desde el banquillo para llevar a cabo este menester.
Los problemas no sólo se deben a la falta de fluidez en el juego, en el equipo lombardo no es habitual que haya muchos jugadores por delante de la pelota, más allá de los dos puntas. Tampoco abunda el juego al espacio, la mayoría de balones se juegan al pie, salvo por parte de Milito y Eto´o que si tienen capacidad para buscar desmarques en profundidad. Tampoco vemos en este Inter demasiadas opciones de remate cuando Maicon desborda por su banda derecha. El equipo parece preparado siempre para evitar la transición ofensiva del rival, lo cual repercute negativamente en la cantidad de opciones de remate.
Estos aspectos quizá no los veamos contra el Barcelona, es muy difícil tratar de igualar la posesión de balón que capitaliza el equipo blaugrana. Lo habitual o lo esperable de ver sería un Inter con mayor tendencia al contragolpe-para lo cual tiene dos maestros en la ruptura al espacio y conducción a portería como son Milito y Eto´o- y en el que haya alternancia entre la presión adelantada, posiblemente con Eto´o cerrando a Piqué, y el repliegue para tener metros que exploten los dos puntas buscando la espalda de la defensa blaugrana.